Cumpleaños

marzo 16, 2010

Efectivamente, ahora estos días se cumple mi primer año desde que dejé de pertenecer a una organización con nómina y me lancé a la aventura de emprender. En esta entrada, como regalo para mi, quiero destacar los errores que creo que he cometido y que no volvería a realizar si empezara de nuevo.

Lo más obvio es que ha pasado un año y aún no tengo nada en marcha…frustrante. Esto podría achacarlo a que he tenido mala suerte en elegir el equipo que contraté para sacar adelante el proyecto que claramente no ha cumplido con mis expectativas. Tengo que decir que lo peor no es que esté perdiendo dinero con este retraso, sino que esté perdiendo empuje, que es peor. Es como a un corredor de atletismo que está a escasos minutos de empezar su carrera, todo motivado, pero no paran de retrasarle la salida…al final se cansa de esperar, claro.

No obstante, con un poco más de perspectiva, creo que puedo sacar algunas lecciones para mi o para otros:

  • Si puedes, no dejes en manos de otro el control sobre la fecha de lanzamiento de tu producto.
  • Si no puedes crear tú el producto, contrata a alguien para que trabaje para ti ¡de forma exclusiva! con contrato laboral, por ejemplo. A la larga puede salirte más barato.
  • Si inexorablemente tienes que subcontratar, no te fijes sólo en precio, la seriedad que muestre un candidato es un valor que generalmente está incluido en él y, de nuevo, te saldrá más barato al final.
  • Si el equipo que contratas está en tu ciudad mejor, siempre puedes acercarte a una reunión de urgencia o directamente a tocar a su puerta por si no te cogen el teléfono o no responden a tus correos…esto pasa.

Por otro lado, tengo que decir que he adelantado mucho en mi aprendizaje como emprendedor, en el campo de Social Media y en el de comercio electrónico. He creado una importante red de contactos que me está ayudando a avanzar en otros proyectos de consultoría y con un montón de otros emprendedores y organizaciones que me aportan mucho en este sentido.

En definitiva, para nada arrepentido. Tengo bien claro que he sido mucho más feliz este año que si no me hubiera movido de donde estaba. Así que el balance es muy positivo, con un gran aprendizaje detrás, pero también consciente de haber sufrido, como no podía ser de otra manera, las frustraciones a las que tiene que enfrentarse un emprendedor.

To be continued…no hay más remedio :-)


Comunidades en Facebook vs. mi propia comunidad

marzo 1, 2010

Me gustaría comentar algo a raíz de este artículo y otros comentarios que he oído respecto a la idoneidad de crear un grupo o página en Facebook frente a una comunidad propia. Es decir, la idea de que antes de desarrollar una comunidad específica en un tema vertical, es conveniente desarrollarlo en una plataforma como Facebook, tratar de conseguir seguidores y realizar así una especie de test de producto.

Por ejemplo, por qué no crear una página de moteros en Facebook o un grupo para este nicho, antes de crear una comunidad dedicada exclusivamente a este tema . Pues bien, para empezar, si vamos a FB y hacemos una búsqueda por la palabra clave “moteros” nos encontramos con 643 grupos, 32 páginas distintas sobre el tema y hasta 70 perfiles con la palabra moteros. Es decir, hay un montón de opciones que van desde un sólo miembro hasta casi mil.

Sin embargo, moterus cuenta en un único sitio, bien ordenado, con escasa saturación, donde puedes encontrar muy bien lo que buscas y controlar lo que quieres saber y lo que no en un momento del tiempo determinado (y no hablo de temas de privacidad). Una comunidad te evita mezclar churras con merinas, si estás interesada en las motos en moterus sabes lo que te vas a encontrar, ya que todo lo que hay ahí está relacionado con ello.

Por otro lado, en mi caso por ejemplo, que no me gustan las motos pero sí la gastronomía por razones obvias, soy miembro, fan, o amigo de, al menos, diez sendos grupos, páginas o perfiles de temas relacionados con la gastronomía. Si a esto le añadimos la actividad de mis amigos, y la de mis otras páginas o grupos que no tienen nada que ver con la gastronomía, resulta que mi muro es un mosaico de cientos de cosas distintas que distraen mi atención en el mejor de los casos, o que se pierde completamente en el peor de ellos del tema que me interesa.

Así que yo abogo por la creación de comunidades verticales bien hechas que permitan a uno concentrarse en lo que de verdad está interesado en ese momento, y no perderse en la marea de los cientos de avisos que llenan el muro de nuestro perfil en Facebook.

Otros aspectos que no terminan de convencerme tampoco para utilizar Facebook como plataforma de testeo de comunidades es que de alguna manera estás ya dando visibilidad a una idea de grupo o comunidad que quizás es novedosa, tiene potencial y nadie ha hecho hasta ahora. Podría ser fácil que alguien viera en seguida este potencial y te “robara la idea” para hacerlo de forma independiente.

Finalmente, como se comentaba en el artículo con el que empezaba esta entrada, si uno tiene éxito con la comunidad en Facebook, resulta complicado mover después a toda una tropa de seguidores, fans o amigos a un sitio web nuevo con distintas funcionalidades y forma de interactuar, no digamos si además la comunidad tiene que empezar de cero a regenerarse de nuevo.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.