Comercio electrónico del bueno

Soy un frecuente consumidor de dos de las primeras tiendas denominadas de live shopping de España. Mequedouno y Oooferton. En este último tuve una discusión a raíz de una de sus ofertas que se puede leer en los comentarios que aparecen ahí mismo, relativo a la venta de lo que me parecía un soberano timo (y creo que a cualquiera).

Vaya por delante que Oooferton me parece un excelente negocio y sitio de comercio electrónico, pero mi argumento era que no se podía hacer una tienda online con idea de “colar” cualquier producto, especialmente si es un timo como este, y que de alguna manera el éxito de vender online es el mismo que el de cualquier venta: calidad a buen precio. Ellos me ponían el ejemplo del Corte Inglés y que éstos no pueden conocer la calidad de todo lo que venden, yo creo que precisamente ése es el éxito del Corte Inglés, que sí lo saben.

En este sentido me llamó la atención la cláusula 8ª de las condiciones de uso del agregador y directorio de tiendas y productores de alimentación Mumumío. En ella se puede leer lo siguiente:

“Mumumío no tiene control sobre la calidad, seguridad y legalidad de los productos listados, así como tampoco asegura la veracidad o exactitud de los listados de las diferentes tiendas online…Mumumío no revisa de antemano los usuarios ni el contenido e información suministrada por ellos.…Mumumío no puede garantizar la verdadera identidad, edad y nacionalidad de los usuarios”

Es decir, si no lo he entendido mal, en Mumumío uno podría vender veneno en forma de alimento, humo en conserva, o directamente no existir, y éste no se responsabilizaría de ello.

Mi último ejemplo de “sorpresa” con el comercio electrónico es con una tienda física que también tiene tienda online, y es de las grandes: La FNAC. Resulta que entro online a comprar un DVD para un regalo de cumpleaños, me aparece en la web como disponible y veo en las condiciones de entrega que me da tiempo a recibirlo antes del susodicho cumpleaños. Pasados unos días me llega un mail diciendo que por problemas con el distribuidor van a retrasarse en la entrega y me empiezo a poner nervioso. Pasados unos días más (incluido el del cumpleaños) recibo otro mail diciendo que no me van a poder servir el producto porque está agotado???!!! Y no me lo podían haber dicho antes???!!! ¿Esto Amazon lo hace así? Me apostaría el cuello a que no, es más, ¿la FNAC física lo hace así? Me juego lo que sea a que no.

En resumen, creo que mi queja en realidad va un poco más allá y es que si estamos entre todos tratando de hacer crecer un sector como el del comercio electrónico, con el esfuerzo que eso implica en este país: inseguridad en las compras, confianza, medios de pago, logística, etc., etc., habría que cuidar que las que están teniendo éxito no mueran de esto mismo, creyendo que el comprador por Internet es como el de la teletienda: compulsivo y conformista. Aunque no niego que los haya así, el comercio electrónico se tiene que dirigir al consumidor habitual de a pie que un día coge el ratón para comprar.

Por eso, la pregunta es, ¿no es esto contraproducente para el comercio electrónico? ¿no es tirar piedras sobre nuestro propio tejado? ¿deberíamos ser más cuidadosos todos como sector para remar en la buena dirección? ¿o, por el contrario, estoy siendo demasiado radical en mi pensamiento de lo que debería ser un buen comercio electrónico?

PD: Juan Macías, en el blog de Laboratorio E-commerce hace una reflexión interesante en la misma línea.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.