Me gustaría comentar algo a raíz de este artículo y otros comentarios que he oído respecto a la idoneidad de crear un grupo o página en Facebook frente a una comunidad propia. Es decir, la idea de que antes de desarrollar una comunidad específica en un tema vertical, es conveniente desarrollarlo en una plataforma como Facebook, tratar de conseguir seguidores y realizar así una especie de test de producto.
Por ejemplo, por qué no crear una página de moteros en Facebook o un grupo para este nicho, antes de crear una comunidad dedicada exclusivamente a este tema . Pues bien, para empezar, si vamos a FB y hacemos una búsqueda por la palabra clave “moteros” nos encontramos con 643 grupos, 32 páginas distintas sobre el tema y hasta 70 perfiles con la palabra moteros. Es decir, hay un montón de opciones que van desde un sólo miembro hasta casi mil.
Sin embargo, moterus cuenta en un único sitio, bien ordenado, con escasa saturación, donde puedes encontrar muy bien lo que buscas y controlar lo que quieres saber y lo que no en un momento del tiempo determinado (y no hablo de temas de privacidad). Una comunidad te evita mezclar churras con merinas, si estás interesada en las motos en moterus sabes lo que te vas a encontrar, ya que todo lo que hay ahí está relacionado con ello.
Por otro lado, en mi caso por ejemplo, que no me gustan las motos pero sí la gastronomía por razones obvias, soy miembro, fan, o amigo de, al menos, diez sendos grupos, páginas o perfiles de temas relacionados con la gastronomía. Si a esto le añadimos la actividad de mis amigos, y la de mis otras páginas o grupos que no tienen nada que ver con la gastronomía, resulta que mi muro es un mosaico de cientos de cosas distintas que distraen mi atención en el mejor de los casos, o que se pierde completamente en el peor de ellos del tema que me interesa.
Así que yo abogo por la creación de comunidades verticales bien hechas que permitan a uno concentrarse en lo que de verdad está interesado en ese momento, y no perderse en la marea de los cientos de avisos que llenan el muro de nuestro perfil en Facebook.
Otros aspectos que no terminan de convencerme tampoco para utilizar Facebook como plataforma de testeo de comunidades es que de alguna manera estás ya dando visibilidad a una idea de grupo o comunidad que quizás es novedosa, tiene potencial y nadie ha hecho hasta ahora. Podría ser fácil que alguien viera en seguida este potencial y te “robara la idea” para hacerlo de forma independiente.
Finalmente, como se comentaba en el artículo con el que empezaba esta entrada, si uno tiene éxito con la comunidad en Facebook, resulta complicado mover después a toda una tropa de seguidores, fans o amigos a un sitio web nuevo con distintas funcionalidades y forma de interactuar, no digamos si además la comunidad tiene que empezar de cero a regenerarse de nuevo.
Escrito por Ignacio Rodríguez Téubal